miércoles, 7 de diciembre de 2011

Reciclar o morir

Emergiendo de la basura en Chosica

No tiene riquezas, no tiene propiedades ni mucho menos es el rey del reciclaje. Se llama Florencio y es un reciclador de basura, que día a día encuentra en los desperdicios de los demás una oportunidad para salir adelante.

Por Pamela Licetti

Para muchas personas, vivir de la basura puede resultar muy desagradable y hasta a veces repulsivo pero no lo es para algunas otras, que recurren a esta profesión recientemente reconocida y muy mal remunerada en nuestro país. Tener que recoger miles de objetos de las calles y llevarlos consigo todo el día, para así conseguir algún sustento en el hogar suena una pesadilla. Esa es la realidad de tantas personas que por no tener estudios ni oportunidades en la vida vieron del reciclaje una manera de sobrevivir.


Para Florencio Hurtado, un hombre de pequeña estatura y piel morena, por los maltratos del sol, recoger basura para luego reciclarla es una tarea que hace todos los días desde hace más de veinte años aproximadamente. Cuando s
e dio cuenta de su realidad y al ver que su padre los abandonó dejándolos solos a él y a sus cuatro hermanos con su madre en precarias condiciones, decidió buscar que hacer para ayudar en su hogar.

Es así, como Florencio dio inicio a su labor de reciclador, con la carga por ser el hermano mayor y de asumir el rol del padre emprendió una nueva etapa en su vida. No concluyó sus estudios secundarios y eso le obstaculizó la búsqueda de un mejor empleo, ahora está en sus pesares el no haberse dado tiempo de concluir sus estudios pese a esto sigue siendo muy optimista y no le faltan ganas en poner empeño a lo que mejor sabe hacer reciclar.

Ese día no salió el sol, parecía que iba a llover Florencio cogió su bolsa de malla y salió de su humilde casa. Un día antes había llovido y la humedad trajo a miles de mosquitos que hasta se podían ver como nubes de ellos revoloteando por los cielos. Este pequeño hombre estaba muy callado como si algo anduviese mal. Botas por acá, papeles por acá, y el día pasaba muy lento. Hizo una pequeña parada en un puesto de abarrotes frente al mercado principal, bajo su costal con mucho cuidado y llenó muchos envases de plástico agradeció con una media sonrisa y siguió de frente hacia la avenida principal que desembocaba en la Carretera Central. Se llenó rápidamente las manos de papeles sucios y arrugados que estaban al borde la pista y los llenó rápidamente antes de que el viento le jugara una mala pasada. Ese carisma que lo hacía especial había perdido su brillo, esa sonrisa que esbozaba ya no era la misma.

Fue dando vueltas por casi toda la ciudad de arriba para abajo y de abajo para arriba como si fuese una súper máquina recogedora de desperdicios, la ciudad a su paso quedaba limpia y para él era reconfortante recoger cada pedazo de basura que para muchos otros no les había dado remordimiento en tirar al suelo. Los tachos públicos eran revisados con mucha cautela y misterio, como quien quiere sacar el número premiado del gran sorteo. Luego de caminar un buen rato y de por lo menos tener lleno más de la mitad del costal, Florencio se sentó bajo la sombra de un gran árbol que estaba al comenzar el parque. Miró su celular y vio la hora, era de esos antiguos que hace muchos años eran la sensación, pero ahora estaba todo gastado y con los botones despintados. Tomo prisa y se incorporó rápidamente a seguir su largo camino ahora por el coliseo Carmela Estrella, hoy hay un partido de vóley entre dos equipos muy conocidos en Chosica y es escenario propicio para tener algunas botellas de más. Mientras la gente hacía su cola y transcurría el espectáculo, recogía los desechos que había dejado la multitud de personas en su afán por entrar y después de finalizar la gente salió rápidamente como quien participa de un simulacro nacional y fue el momento que Florencio aprovechó e ingreso por la puerta lateral con una agilidad comenzó por lo más importante, las botellas.

Al atardecer, se dispuso a ver lo que llevaba en el costal miraba con aprobación y es que hoy era un día excepcional no tenia uno, tenía dos costales. Sus hijos ni su esposa lo buscaron, él estaba sólo lo único que hizo después fue dar por concluida su día de trabajo y fue al acopio de reciclaje principal. A sólo unas tres cuadras que caminó apresuradamente estaba dicho lugar, no había nadie más, era temprano para concluir la faena y se dispuso a bajar lo que llevaba. Recibió la paga, que esta vez sí era gratificante y oportuna. “Tengo que ir a ver a mis hijos” dijo Florencio, mientras iba de regreso a su casa. Yo me dispuse a acompañarlo mientras él me contaba que estaban solos con una vecina que los veía de rato en rato. Al llegar, después de subir una gigantesca escalera, me hizo esperar afuera de su casa. Una señora muy amable salió y me dijo: “Pobre señor, su esposa se ha ido con otro”, “esa Nelly había resultado todo una joyita”, hablaba en referencia a su esposa.

Cuando salió Florencio, estaba con la cara llorosa y muy triste “Mis hijos están solos, mi mujer se ha ido de la casa y no va a regresar. Ahora tengo que ser padre y madre para mi hijos”, dijo el pobre hombre. Que no dudó dos veces para tener que hacer frente a la situación y seguir adelante. “Este es sólo un obstáculo, mis hijos van a seguir adelante y progresar, esto no va a ser ningún impedimento para ellos”, dijo mientras me invita a tomar un pequeño lonche en su casa. Sus pequeños hijos ponen la mesa, unas tacitas de plástico de diferentes colores adornan el mantel blanco y unos panes con mantequilla aparecen rápidamente. Florencio hablaba mientras que sus hijos murmuraban entre ellos, hablaba de progresar, de ser alguien en la vida, de pronto sus hijos lo empezaban a mirar y escuchar con mucha atención como si fuera la noticia del día.

Después de una grato lonche, dejé a Florencio en su casa un una desazón y tristeza por lo sucedido, me alejé y descendí las gradas viendo las manos de sus pequeños hijos despidiéndose de mí.

Ese es Florencio, un gran hombre, sencillo y de gran corazón, que pese a las adversidades y del trabajo que hace día a día como reciclador, reúne la fuerza suficiente para sacar adelante a su familia, recogiendo desechos y sobreviviendo de ellos al venderlos. Sin duda, este es el ejemplo a seguir para muchos hombres que se derrumban ante cualquier circunstancia de la vida, sin ver que alrededor hay peores casos y pese a esto no se dan por vencidas.

Los desechos son mi progreso

Recicladores en Chosica

Todos tratamos de deshacernos de las cosas que no nos sirven, lo inservible para nosotros, pero ¿qué pasa cuando existen personas que viven de nuestros desechos? En Chosica, los recicladores informales recolectan basura a diario para poder sobrevivir con algunas cuantas monedas. Esta es una lucha constante por sobrevivir día a día.

Por Pamela Licetti

Esa mañana el sol brilló más de lo normal, las calles se comenzaron a llenar de gente, los comercios abrieron y ambulantes aparecieron ofreciendo mil y un productos. El día comenzaba

para todos en especial para Florencio Hurtado, un señor de pequeña estatura de piel morena por la inclemencia del sol que vestía unas zapatillas, polo y pantalón jean magullados. En una mano llevaba su costal cuidadosamente doblado y cuando era necesario llevaba su carretilla de metal. No le tiene miedo a la suciedad siempre y cuando pueda rescatar de los tachos de basura o del piso una botella descartable o cualquier cosa que pueda vender, de una ciudad en donde se produce casi un kilo de basura por persona y cada dos días se puede llenar hasta el tope el nuevo Estadio Nacional.

Todos los días hace el mismo recorrido de su casa al paradero, descendiendo primero por un camino de tierra hasta llegar a la pista asfaltada, que indica que ya se está por llegar. En el camino me va contando sobre sus pequeños Joselyn y Juan, de 5 y 6 años, y de los deseos que tiene por que salgan adelante y no se repita la historia. Florencio les trata de dar todo lo que está a su alcance, pero cree que no es suficiente para que puedan progresar. -“Ellos todavía no se dan cuenta”- , susurra. Pero está contento porque sus hijos junto con su esposa Nelly se unen a él en la faena diaria, ellos después del colegio y su esposa después de hacer la comida y atender a sus hijos cuando llegan de estudiar. Mientras va caminando con la mirada pareciera que penetrara cada rincón y va peinando la zona zigzagueando la cabeza de principio a fin. No ve nada que le sirva hasta que llega al mercado y pasa de puesto en puesto. Los comerciantes lo conocen y ya le tienen guardado su “paquete”. En él se puede ver cajas de cartón, envases de gaseosas, varias envolturas de los paquetes, algunas latas de leche y papel bond usado. Florencio siempre con una sonrisa a cambio recorre todo el mercado.

Pasado el medio día se sienta en un escalón al costado del puente, voltea su saco ya sucio y empieza a ver todo lo que tiene, parece que por ahora es un buen día pues hace una mueca de aprobación. Sus manos se entremezclan con los desechos y empieza a clasificarlos. Por un lado los plásticos, por el otro los cartones, seguido de los papeles y por último los metales. Ata cada grupo firmemente con una rafia de plástico vuelve a llenar a su costal y se pone en marcha. Su destino es el Parque Central, mientras que en el camino va revisando y sacando de los tachos públicos botellas y de las aceras la basura de tantas personas que no toman conciencia.

El sol es tan fuerte que se le ve a Florencio agotado y jadeante, eso no es un obstáculo, con el sudor en su frente y costal en mano camina con paso firme como uno más de los 100,0000 recicladores de basura en el Perú. Ningún desecho es inservible todo va a su costal, para él significa unas monedas más. La gente lo mira con recelo como si fuese un loco y hasta con antipatía. Su costal está casi lleno, en el parque pudo recoger varias cosas y repentinamente sus pequeños hijos y esposa aparecieron detrás. Los niños corrían adelante cómo si la vida fuese sólo para jugar y saltar, en cambio Florencio y Nelly caminan a paso lento arrastrando los pies. Pierden de vista a sus hijos, pero parece que es cosa de todos los días y al pasar unas cuantas horas regresan felices con sus pequeñas bolsitas llenas de botellas. Llenan todo en el costal de la mamá y se quedan a su lado. Los niños cuentan las botellas como si fuese una competencia y sonríe el ganador.

Al oscurecer pasan por la avenida principal las galerías y librerías hacen lo suyo: ponen sus desperdicios afuera de sus negocios en seguida cogen rápidamente todo. Florencio reconoce que no son los únicos siempre hay competencia, ve a familias hacer lo mismo, pero a él no le importa mucho pues con su esfuerzo y fortaleza todo lo puede. Ve a sus hijos medios cansados y aburridos y les decide comprar una mazamorra de sol en una pequeña carretilla ambulante.

Alza la mirada para ver lo oscuro que está el cielo y dice –“Es hora de regresar “-, le dice a su esposa y se encaminan al centro de acopio siempre mirando al piso para recoger algo bueno, pasan el puente de madera suben unas escaleras para llegar a la falda del cerro, en Sauce Grande queda la recicladora, no muy lejos de donde están. Cuando llega deja su costal al lado pues hay varias personas esperando en cola y se sientan todos en la acera.

La cola fue avanzando, era el turno de Florencio que dejo caer su costal en el suelo y puso en orden todo sobre una gran balanza electrónica sucia que apenas se le podían ver los números. Primero el plástico, luego los cartones seguidos de los papeles y, por último las latas multiplican y suman. 25 soles salen el total. Lo recibe con mucho entusiasmo y a la vez va contando todas las monedas. Todos se pusieron de pie y con una sonrisa en los labios se fueron a su hogar a recuperar fuerzas para el día siguiente.

martes, 6 de diciembre de 2011

Ensayo "Todos queremos ser hijos únicos"

Tema: Los hijos únicos

Hipótesis: Los hijos únicos no son insociables y egoístas

Todos queremos ser hijos únicos

Por: Pamela Licetti

Alguna vez oímos hablar sobre ellos, cuando éramos pequeños y no entendíamos muy bien sobre esa definición. “Es hijo único” oí decir a mi tía con respecto a mi pequeño amigo, para ese entonces yo no le daba mucha importancia a lo que quería decir. Ahora, con muchos años más, sé y entiendo esa definición “una persona que no tiene hermanos”. Al igual que Murakami, en el libro Al sur de la frontera, al oeste del sol, escribe sobre varios temas, entre ellos a los hijos únicos. Los define con ejemplos y situaciones de los protagonistas Hajime y Shimamoto, tanto él como yo tenemos una percepción de los que son, de cómo son los hijos únicos. Al llegar a este punto, me pregunto: ¿Son los hijos únicos insociables y egoístas?

1. Yo, mi mejor amigo

Murakami da vida a Hajime y Shimamoto, que por tener características en común se vuelven grandes amigos. Antes de esto, Hajime era un chico solitario, no tenía amigos al igual que Shimamoto. Ellos sentían que eran diferentes a los demás, que por no tener hermanos eran seres incompletos. Tal es así, que no sólo ellos mismos se calificaban, sino que las personas de su entorno también los veían de esa manera.

“Que los hijos únicos fueran niños consentidos por sus padres, enfermizos y egoístas era una convicción profundamente arraigada en el mundo en que crecí.” (Murakami, 2011)

“…los demás pensarían en un acto reflejo: “Hijo único. Seguro que es un niño consentido, enfermizo y egoísta”. Esta reacción estereotipada de la gente me irritaba, y no poco, y también me hería.” (Murakami, 2011)

Al conocerse, todo cambió para ellos, ya no eran ellos mismos, sino que ahora tenían a una persona, una persona con la cual contarse sus cosas y sentirse a gusto. Se hicieron muy buenos amigos y se dieron cuenta que podían vivir con aquello que les aquejaba, con esa soledad que les molestaba desde hace tiempo y que la vida no es para estar sólo.

2. Mitos que hablan

Siempre se ha creído que es ser malo hijo único, que pueden tener muchos más defectos que los que tienen hermanos. Gracias a un estudio científico realizado por Donna Bobbitt-Zeher y Downey Douglas de la Universidad Estatal de Ohio, realizado a 13.466 adolescentes se puede comprobar lo contrario. Este estudio tenía como objetivo demostrar la sociabilidad de los adolescentes sin hermanos y ver su popularidad con los demás. Se pudo constatar al final del estudio que los adolescentes no tenían problemas para sociabilizarse con otros de su entorno. Por otra parte, un estudio anterior elaborado por el investigador Douglas mencionaba que los niños de menor edad, los que iban a preescolar tenían dificultades para relacionarse con los demás niños, aunque este problema no trascendía, ya que al pasar a primaria este problema se iba aminorando.[1]

“También es necesario decir que no cuando corresponde, no acceder al deseo constante de un chico que se siente el centro de mundo”. Romper esta ilusión narcisista es, justamente, lo que permite desarticular la caracterización del hijo único como un déspota, ególatra e individualista, que responde a la descripción de quien es incapaz de hacer del otro un semejante y vive como si los otros demás fuesen invisibles.” (Diario La Nación, 2010)

Esta investigación, nos explica y prueba que los hijos únicos no tienen porqué tener desventajas en su entorno. Formando de manera correcta al niño, desde pequeño se puede logar que piense también en el prójimo y corrija su conducta.

3. Una semillita sola

“Yo era yo, no otro. Pensarlo me hacía sentir tranquilo y satisfecho. En ese sentido, tal vez fuera un adolescente solitario y arrogante. Detestaba los deportes de equipo. Aborrecía los juegos donde tuviera que disputar unos puntos con los demás. Lo que a mí me gustaba era nadar solo, en silencio.” (Murakami, 2011)

Esas son las palabras de Hajime, el chico sin hermanos. Eso es lo que él sentía y pensándolo bien no es el único. Semillita, es como llama mi prima a su hija, tiene 5 años y aunque no es mucho la edad que tiene para darse cuenta de todas las cosas, se da cuenta de algunas. Es hija única al igual que Hajime y no es por pura coincidencia pero en realidad la mayor parte del año para enferma, con una tos, de esas que no te dejan vivir en paz. Es muy amable, cuando quiere en realidad y al tratarse de compartir sufre mucho, ya que le cuesta dar o ceder algo a los demás. Es la niña consentida de sus papás, que por ser única tratan de cumplir casi todos sus deseos. A veces se queda en mi casa los fines de semana y juega con mi hija, más bien dicho mí hija mira cómo juega, ya que todos los juguetes los quiere tener “Semillita”. No es la culpa de ella pienso, ya que son sus papás los que la engríen haciéndole un daño pero lo bueno es que con el tiempo y mientras se vaya relacionando con más niños va a poder mejorar su conducta.

En conclusión

Según Murakami , los hijos únicos son enfermizos, insociables y egoístas pero se demuestra todo lo contrario con varios estudios realizados, que confirman que todo eso forma parte de una etapa temprana de adaptación de los niños que no tienen hermanos. Es temporal todo este comportamiento y no tiene por que existir ningún tipo de dificultad cuando se es hijo único. Todo depende de la persona y no de la cantidad de hermanos que tenga. Aunque siempre se estereotipa a los hijos únicos en la sociedad, ya que las personas no están informadas y juzgan primero creando muchos conceptos sobre ellos.


[1] Cfr. Diario La Nación, 2010. http://www.lanación.ar

Crítica a la película "My Blueberry Nights" de Wong Kar Wai

“My Blueberry Nights” fue dirigida Wong Kar Wai en el 2007 logrando en la primera semana de estreno la suma de $74.146 en Estados Unidos. Esta película es la sucesora de una serie de cintas como In the mood for love (2000) y Chunking Express (1991). Estos dos últimos films, que también hace referencia al amor y las complicaciones que surge a partir de este sentimiento. También se puede apreciar una serie de similitudes entre estas dos películas, ya que Kar Wai siempre trata de marcar cada lapso de tiempo, ya sea mediante relojes, calendarios, amanecer o anochecer.

La historia de la película se basa en diferentes rupturas amorosas y decepciones. En este caso una joven llamada Lizzy, que es traicionada por su pareja y se siente desconsolada y triste. Encuentra en un dueño de cafetería el apoyo y comprensión que necesita todo transcurre mientras come un pastel de arándanos y es cuando toma la decisión de marcharse a buscar la respuesta y solución a su sufrimiento.

Los guiones son los apropiados para esta película, ya que comunican y se hace entender la intención de la película son un poco pausados y contienen mucho silencio.

Los personajes que dan vida a este film son los reconocidos Jude Law que hace el papel de Jeremy un joven cocinero, Natalie Portman como Leslie una mujer que le encanta apostar, jugar póker y tiene problemas con su padre, Norah Jones la actriz principal una joven con el corazón destrozado, David Strathaim es Arnie Copeland un policía hundido en el alcohol por el abandono de su esposa y Rachel Weisz como Sue Lynne la esposa de Arnie que para con muchos hombres a la vez. Todos los actores a pesar de su gran trayectoria y experiencia encarnan a personajes sencillos.

El tiempo que se emplea en la película es tiempo presente sin ningún tipo de flashback y es lineal por lo cual se hace más entendible para el espectador. La película sigue su curso y no crea ningún tipo de cambio temporal que pueda confundir al público.

La música que se emplea sirve mucho para destacar emociones y ver las expresiones de los actores, Yumeji's Theme es una de las canciones que pone una cierta característica a la película, como también la dio en In the mood for love, y es que es una melodía muy hermosa que trasmite mucho. Por otro lado, los efectos audiovisuales como los planos se emplearon en especial los de travellings, que servían mucho para darle esa característica de naturalidad a las tomas.Estas se podían hacer a través de vidrios, objetos y otros. También se emplearon mucho los planos cerrados y abiertos, cerrados para destacar mucho los gestos y abiertos para dar un mayor panorama de la situación. Las imágenes que transcurren lentamente son una característica importante, ya que trasmiten una atmósfera y sentimiento al espectador.

Algunas escenas tienen las transiciones fundidas al negro, y los más característico de Wong Kar Wai es como transmite los elipsis de tiempo se puede ver que no sólo en esta película, sino que también en In the mood for love y Chunking Express utiliza este tipo de transiciones. Se puede ver que en este caso el calendario, el atardecer y amanecer son las que definen en este film el lapso de tiempo transcurrido.

El trabajo de fotografía en la película es muy bueno, ya que utilizaron muchas imágenes y colores para dar una mayor calidad al film, la gama de colores, la nitidez y el brillo juegan un rol muy importe para lograr el acabado pertinente en cada locación, ya sea en el bar, cafetería o al aire libre.

La película me gustó mucho, ya sea por su historia como por sus efectos audiovisuales, ya que me llama mucho la atención la manera en la cual las elipsis pueden jugar un rol importante dándole personalidad al film. Wong Kar Wai tiene un estilo propio de hacer películas y más si son de amor, de un amor desafortunado.

Crítica al libro "Guerra la luz de las velas" de Daniel Alarcón

Daniel Alarcón es un joven escritor de nacionalidad peruana que reside en los Estados Unidos y es reconocido por ser uno de los mejores jóvenes escritores peruanos. En su libro Guerra a la luz de las velas nos narra once historias sobre la realidad peruana y estadounidense creando diferentes contextos y espacios para darle un excelente realismo a sus cuentos.

Después de una satisfactoria lectura se pueden rescatar muchos comentarios, ya que si bien cabe resaltar, que el escritor se crió gran parte de su vida en los Estados Unidos ha sabido contar y plasmar la realidad peruana en sus cortas estancias en este país.

Los once cuentos que Alarcón nos propone se basan en diferentes temas como la violencia social, la pobreza y el racismo que se ven muy bien propuestos en cada página. Los personajes que dan vida a los cuentos son personas pobres, terroristas, guerrilleros, damnificados, sin suerte en el amor.

La línea de tiempo en el que narra los textos abarca toda una realidad que se basa aproximadamente en la época del terrorismo en Perú, ya que dos de sus cuentos “Lima, Perú, 28 de julio de 1979” y “Guerra a la luz de las velas” tratan de la vida de dos personajes que pertenecen a Sendero Luminoso y también “Ausencia” relato en el cual el personaje menciona un atentado a la Embajada de los Estados Unidos:

“Desde setiembre último, luego de los ataques, la embajada había alejado aún más la cola, detrás de barricadas de color azul, hasta el propio límite de la ancha acera. Luego, en marzo, un coche bomba había estallado para dar la bienvenida a la vista del presidente estadounidense”. (pág. 79)

En el primer cuento “ Huayco”, Alarcón describe muy bien los personajes y escenarios con tal precisión como si hubiese vivido la experiencia con tanto realismo que hasta a uno mismo lo hace partícipe de dicho relato:

“Los perros ladrando y los faros de automóviles que pasaban. Habíamos vuelto victoriosos a nuestras calles inundadas”. (pág. 18)

“Atravesamos barrios que lucían todos iguales: a medio construir, las casas sin pintar, todas las construcciones de un color pardo desteñido. Armazones de buses y automóviles bordeaban la avenida, y debajo de ellos había mugre de color negro grasiento”. (pág. 18)

Esta historia se basa en la pobreza y la otra cara de la juventud de nuestro país que existe en los distritos alejados, ya que no todos los jóvenes aspiran a ser profesionales, sino que hay quienes sueñan con ser solamente respetados en su barrio. Tiene como personajes a menores de edad que no tienen ningún tipo de interés por dejar esa mala vida.

Este cuento hace contraste con “Suicidio en la Tercera Avenida”, ya que cambia radicalmente de escenario y se sitúa en Nueva York para narrar la historia de una pareja joven en la cual la mujer es de ascendencia Hindú y el hombre es occidental. Lo que más resalta en este relato para mí, es el racismo que sufre la pareja de la chica por el simple hecho de no pertenecer a su cultura. Sufre una serie de inconvenientes y maltratos al tener que ser ocultado de la madre de la chica:

“La maldeciría. Moriría. Cualquier cosa que trastornara la tranquilidad de la coyuntura se describía en términos de crisis internacionales y guerras civiles. Una familia destrozada, una hija abandonada, un novio desprevenido preguntándose qué diablos estaba ocurriendo”. (pág. 64)

Es así que Alarcón y sus once cuentos forman una parte de la realidad y hace un contraste muy notorio entre sus relatos, reflejando dos realidades paralelas que encajan muy bien entre sí. Tienen ilación entre cada una y en conjunto crean muchas sensaciones e interrogantes que te incitan a seguir leyendo y amando la lectura. En mi opinión, este joven escritor es hacedor de realidades y sensaciones, y hace de “Guerra a la luz de las velas” una muy buena obra.

Mi Primera vez

La llegada planificada pero inesperada

Por: Pamela Licetti

Era una tarde de agosto, cuando de pronto entendí que era el momento que tanto había ansiado, me sentía extraña y un cúmulo de emociones desprendía de mi ser. Actuaba por propio instinto, era como si supiera qué hacer pero con cierto nerviosismo y miedo. Recordé los clásicos consejos y decidí empezar a experimentar lo que muchas ya sentían. Y así empezó mi labor de parto un domingo de agosto

El día anterior todos mis amigos me organizaron mi baby shower, un poco tarde pero estuvo muy bonito. Todo transcurrió normalmente hasta que las horas fueron pasando y mientras continuaba el festejo decidí irme a casa a descansar. Algo no estaba bien tiene una pequeña sensación que me inquietaba e incomodaba. Pensé, ¿ya es hora? pero el sueño me venció y caí en los brazos de Morfeo.

Al día siguiente, me levanté con una exaltación, como si hubieran puesto una alarma dentro de mí y confirmé que ya estaba sucediendo, que los nueve meses de espera habían terminado y no lo podía asimilar aún. No me desespere ni me puse nerviosa pero como dice el dicho:"mujer precavida vale por dos", decidí planificar todo. Dentro de una maleta coloque lo necesario: ropa de bebe, pañales, biberones y por último mis cosas.

Nadie me había dicho con exactitud cómo iba a ser esta primera vez, traté de imaginármelo muchas veces, las veces que mis tías, mamá y abuela me contaron sus experiencias pero fue en vano, esta era mi experiencia y no se comparaba con ninguna y pensar que cada minuto que pasa nace un bebé. Tome valor y avisé a mi familia que estaba por nacer mi bebé.

Mi casa se convirtió en un alboroto total, mi primera vez no era sólo mía, todos la habían tomado como experiencia propia y también fue la primera vez para mis papás, hermano y abuela en que verían a una nueva integrante de la familia. Traté de calmarlos, poner paños fríos antes de que a mí también me entrara el nerviosismo y decidí ir a mi cuarto para ver por última vez mi vientre, y claro no faltaron las respectivas fotos o mejor dicho los momentos "kodak" del día.

Mi mamá llamó a mi puerta y se acercó con un plato de sopa de dieta según instrucciones del doctor, aunque no tenía hambre pensé en que esta podría ser mi última comida del día y lo terminé por completo. Dejé el plato a un costado y me eche en mi cama, tenía una pereza inmensa y me desparramé en mi cama me sentía como Patricio de la serie Bob esponja estuve así por un rato hasta que sentí un dolor. Lo que hasta ahora era paz y tranquilidad se convirtió en una odisea, de repente todo se volvió confuso y me dí cuenta que los libros que había leído sobre parto y embarazo no colmaron mis dudas y miedos.

No dudé más en pedir que me llevaran a la Clínica y estar a salvo con los doctores, en el curso que llevé de psicoprofilaxis prenatal lo hacían ver tan fácil pero a la hora de la hora la mente se pone en blanco y sólo clamas por ayuda para que tu bebé nazca pronto. De pronto, ya me encontraba en sala de parto con ayuda de un dilatador. Hice el intento por terminar pero no pude más y el doctor dijo con una expresión de angustia: "tiene que ser cesárea urgente". Según me cuentan mis papás se pusieron muy nerviosos al saber que no era un parto normal y dieron todos los permisos para que se apresuraran en alistar la sala de operaciones.

Después de la epidural todo se hizo borroso y confuso pero sé que esta primera vez es la mejor de todas las primeras veces de mi vida, no salió del todo bien pero al final tuvo su gran recompensa mi bebé.




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